Un terremoto de magnitud 8,8 sacudió este martes la costa este de Rusia, en las inmediaciones de la península de Kamchatka, generando un estado de alerta global por tsunami. El sismo, ocurrido a 136 km al este de Petropávlovsk-Kamtchatski y a 19 km de profundidad, fue uno de los más potentes registrados desde que se tienen datos modernos.

Las autoridades rusas reportaron olas de hasta 3 metros en Kamchatka y ordenaron evacuaciones inmediatas en las zonas costeras. La situación derivó en una cadena de alertas de tsunami en más de una docena de países del Pacífico, incluyendo Japón, Estados Unidos, Chile, Perú, Ecuador y Colombia, entre otros.

Efectos inmediatos: erupción volcánica y cierre de puertos

Pocas horas después del sismo, se produjo la erupción del volcán Kliuchevskoi (también llamado Klyuchevskaya Sopka), el más alto de Eurasia, con una columna de cenizas que alcanzó los cielos del Extremo Oriente ruso.

En Perú, se ordenó el cierre de 65 puertos como medida preventiva ante la llegada de olas de hasta 2,31 metros. El “tren de olas” se desplazó desde el norte (La Cruz, Piura) hacia el sur (Ilo, Moquegua), afectando gran parte del litoral.

Impacto global: evacuaciones en masa

  • En Japón, más de dos millones de personas fueron evacuadas y se suspendieron actividades marítimas y aéreas.
  • En Hawái, se vivieron escenas de pánico y congestión vehicular tras activarse la alerta, aunque las olas registradas fueron más leves de lo esperado (entre 1 y 1,7 metros).
  • En la costa oeste de Estados Unidos, incluyendo California, Oregón y Washington, se mantuvieron alertas activas por horas pese a que el oleaje fue moderado.
  • En Chile, el presidente Gabriel Boric activó el COGRID (Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres) y declaró alerta de tsunami para toda la costa nacional, incluyendo islas y zonas antárticas.
  • En ColombiaEcuadorCanadáFilipinasChinaIndonesia y Taiwán también se activaron protocolos de emergencia ante la posible llegada de grandes olas.

Sistemas de alerta temprana: efectivos pero se mantiene la cautela

Expertos en hidrología internacional destacaron que los sistemas de alerta funcionaron correctamente, permitiendo evacuaciones a tiempo. Sin embargo, advirtieron que la actividad oceánica anormal puede prolongarse durante horas. «Incluso olas pequeñas pueden causar daños importantes», explicó la científica Jess Neumann de la Universidad de Reading.

Mientras tanto, el mundo sigue con atención el desarrollo de este fenómeno, en una jornada marcada por el temor y la rápida reacción de múltiples países ante uno de los eventos sísmicos más potentes del siglo.