La tradicional feria conocida como “La Saladita”, ubicada en la zona de la Rambla de Mar del Plata, fue demolida durante la madrugada en un operativo ordenado por la Justicia Federal.
El procedimiento incluyó el despliegue de topadoras, camiones y un fuerte operativo de seguridad para desmantelar más de 170 puestos que funcionaban desde hace más de 25 años entre la vereda y la playa Bristol. La intervención se realizó luego de un allanamiento vinculado a presuntas infracciones a la ley de marcas.
Durante el operativo, las fuerzas recorrieron los puestos, secuestraron mercadería considerada irregular y labraron actas a los vendedores. Posteriormente, se avanzó con la demolición total de las estructuras, en una acción que sorprendió a los feriantes que permanecían en el lugar.
La medida generó tensión en la zona, ya que trabajadores de la feria y vendedores de otros espacios informales se acercaron para expresar su rechazo y reclamar la continuidad de estas actividades comerciales.
Desde el ámbito político, el senador y exintendente de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, respaldó el operativo y destacó la intervención judicial, señalando que se trataba de un espacio ilegal que debía ser desmantelado.
En paralelo, representantes legales de los feriantes cuestionaron el procedimiento y denunciaron posibles irregularidades durante el operativo. Además, reclamaron la devolución de la mercadería incautada, asegurando que había sido adquirida de manera legal.
El caso abre un nuevo capítulo en el debate sobre la economía informal y el control del comercio en espacios públicos, en una de las ciudades turísticas más importantes del país.





