El estado del campo de juego del Estadio Monumental encendió alarmas en River Plate a pocos días del Superclásico frente a Boca Juniors, uno de los partidos más esperados del calendario.

Tras el último encuentro internacional, las imágenes del césped evidenciaron un marcado deterioro, con sectores desparejos, presencia de arena y dificultades en el pique de la pelota, lo que generó preocupación tanto en hinchas como en el entorno del club.

Uno de los factores que influyó en el estado actual del campo fue la realización de recitales en el estadio, entre ellos los shows de la banda AC/DC, que impactaron directamente en la superficie. A esto se suma el adelantamiento de tareas de mantenimiento que, si bien apuntaban a mejorar el terreno a largo plazo, afectaron su condición en el corto plazo.

Entre los trabajos realizados se destacan cortes verticales para reducir el césped de verano (bermuda) y favorecer la transición hacia el raigrás perenne, más adecuado para la temporada invernal. Sin embargo, la combinación de estos procesos con la alta exigencia del estadio dejó una superficie lejos de su mejor versión.

Desde el club aseguran que se están realizando tareas intensivas para mejorar las condiciones de cara al Superclásico del próximo domingo, aunque el margen de tiempo es limitado.

En un partido donde cada detalle puede ser determinante, el estado del campo de juego aparece como un factor clave que podría influir en el desarrollo del encuentro.