La defensa del exfuncionario pidió anular el cotejo de voz ordenado por la Justicia y sostuvo que las grabaciones incorporadas a la causa presentan signos de edición y alteración.

La investigación por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) sumó un nuevo capítulo judicial luego de que Diego Spagnuolo solicitara la nulidad de una pericia considerada clave dentro del expediente y cuestionara la validez de los audios incorporados como evidencia.

A través de una presentación realizada por su abogado defensor, Pablo Parera, el exfuncionario pidió dejar sin efecto la resolución judicial que lo obliga a aportar muestras de voz para realizar un cotejo fonético con grabaciones que forman parte de la causa.

Según argumentó la defensa, la medida vulnera garantías constitucionales al exigir una participación activa del imputado en una prueba que podría ser utilizada en su contra.

«Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo», sostuvo el planteo, que además cuestionó que Spagnuolo haya sido convertido en «sujeto de prueba» sin haber prestado consentimiento para la realización del estudio.

Uno de los puntos centrales del escrito apunta directamente a la autenticidad de los audios. La defensa afirmó que las grabaciones presentan características compatibles con una posible manipulación previa a su incorporación al expediente.

Entre otros argumentos, señaló que en los registros sólo se escucha una voz, pese a que el contenido aparenta corresponder a conversaciones entre varias personas. Para los abogados, esa circunstancia podría indicar que fueron eliminadas partes del material original.

Incluso sostuvieron que las grabaciones podrían haber sido construidas mediante la unión de distintos fragmentos pertenecientes a comunicaciones diferentes.

La presentación también recordó que existe una causa paralela en la Justicia Federal donde se investiga el origen de esos audios y la posibilidad de que hayan sido obtenidos de manera ilegal.

Según la defensa, mientras no se determine la legalidad y autenticidad de las grabaciones, no deberían ser utilizadas como elemento probatorio dentro de otro expediente judicial.

Con estos argumentos, Spagnuolo reclamó que se suspenda la pericia de voz, que se excluyan los audios de la causa y que se declare la nulidad de todas las actuaciones derivadas de su incorporación.

La controversia se produce luego de que la Cámara Federal impulsara la realización del cotejo fonético y el juez Ariel Lijo ordenara avanzar con la medida. Sin embargo, los audios cuestionados no fueron considerados prueba central al momento de dictarse los procesamientos, que se apoyaron en un conjunto más amplio de evidencias reunidas durante la investigación.

Ahora será la Justicia la que deberá resolver si hace lugar a los planteos de la defensa o si mantiene la pericia que podría convertirse en una pieza relevante para el avance de la causa.