Los delincuentes utilizaron la modalidad del «cuento del tío», se hicieron pasar por familiares y empleados bancarios y escaparon con una fortuna en efectivo.

Una pareja de jubilados fue víctima de una millonaria estafa en la ciudad de Santa Fe luego de caer en una maniobra delictiva conocida como «cuento del tío». Los delincuentes lograron apoderarse de entre 800 mil y un millón de dólares, una suma que representaba los ahorros acumulados por las víctimas durante toda su vida.

El hecho ocurrió durante la tarde del martes en una vivienda ubicada sobre calle Francia, entre Irigoyen Freyre e Hipólito Yrigoyen. Según trascendió, las víctimas, un hombre de 82 años y una mujer de 83, recibieron una llamada telefónica de una mujer que simuló ser su hija.

Durante la comunicación, la falsa familiar les explicó que era necesario retirar el dinero de la vivienda para depositarlo en una sucursal bancaria y les advirtió que dos supuestos empleados pasarían a buscar los ahorros.

Pocos minutos después, dos hombres llegaron al domicilio y se presentaron como trabajadores del Banco Nación. Convencidos de que estaban colaborando con un trámite legítimo, los jubilados se disponían a entregar el dinero cuando los delincuentes actuaron con violencia.

Según informaron fuentes policiales, uno de los ladrones empujó al propietario de la vivienda, provocándole lesiones leves, mientras ambos se apoderaban de los fajos de dólares y escapaban rápidamente del lugar.

Tras concretar el robo, los sospechosos huyeron en un automóvil Peugeot de color negro que fue captado por cámaras de seguridad circulando hacia el norte por calle Francia.

La maniobra fue descubierta cuando las víctimas lograron comunicarse con sus familiares y comprendieron que habían sido engañadas. Inmediatamente dieron aviso al 911 y comenzó un operativo policial para intentar localizar a los responsables.

Personal de la Brigada Motorizada de la Unidad Regional I trabajó en el lugar realizando las primeras pericias y tomando declaraciones a los damnificados. La investigación quedó a cargo del Ministerio Público de la Acusación, que analiza registros fílmicos y otras evidencias para identificar a los autores del hecho.

El caso vuelve a poner en alerta sobre una modalidad delictiva que continúa teniendo como principales blancos a los adultos mayores, aprovechando la confianza y la vulnerabilidad de las víctimas para concretar estafas millonarias.