El hombre había recuperado la libertad hace menos de dos meses pese a la oposición de la fiscalía. La víctima sufrió graves quemaduras y permanece bajo resguardo mientras continúa la búsqueda del agresor.

Un grave caso de violencia de género conmociona a la ciudad salteña de Orán luego de que un hombre acusado de atacar brutalmente a su pareja fuera señalado como autor de un presunto intento de femicidio apenas semanas después de haber recuperado la libertad por decisión judicial.

El principal sospechoso es Jorge Fernando Carrizo, de 27 años, quien permanece prófugo y es intensamente buscado por las fuerzas de seguridad tras ser acusado de provocar graves quemaduras a su pareja en un nuevo episodio de violencia.

Según informaron fuentes vinculadas a la investigación, la mujer sufrió severas lesiones en el rostro y el cuello como consecuencia del ataque y debió recibir asistencia médica de urgencia.

La situación generó fuerte preocupación debido a que Carrizo ya contaba con antecedentes por agresiones contra la misma víctima. En una causa previa había sido imputado por lesiones leves agravadas, coacción y desobediencia judicial.

En aquel expediente, la fiscal de Violencia Familiar y de Género de Orán, Claudia Carreras, había solicitado que el acusado permaneciera detenido mediante prisión preventiva. Sin embargo, el pedido fue rechazado por el juez de Garantías Francisco Oyarzú, quien ordenó su liberación el pasado 16 de abril.

Menos de dos meses después, la Justicia investiga si el hombre volvió a atacar a la mujer en un hecho que podría encuadrarse como tentativa de femicidio.

Tras conocerse el nuevo episodio, la Sala II del Tribunal de Impugnación revocó la resolución que había dispuesto su libertad y ordenó su inmediata detención. Además, Carrizo fue declarado en rebeldía debido a que hasta el momento no pudo ser localizado.

Mientras tanto, la situación de la víctima también mantiene en alerta a las autoridades. Según trascendió, la mujer se habría alejado de la custodia policial que tenía asignada y actualmente las fuerzas de seguridad trabajan para ubicarla y garantizar su protección.

La fiscalía solicitó colaboración a la comunidad para obtener información que permita localizar tanto al acusado como a la víctima, mientras continúa la investigación para reconstruir las circunstancias del ataque y determinar las responsabilidades correspondientes.

El caso volvió a poner en debate el funcionamiento de las medidas de protección para víctimas de violencia de género y las decisiones judiciales vinculadas a personas con antecedentes de agresiones reiteradas.