El expresidente de EE.UU. endurece su postura comercial global y amenaza con nuevas represalias si hay respuestas de sus socios comerciales. Las medidas entrarían en vigencia el 1° de agosto.

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a agitar el escenario económico internacional este sábado al anunciar aranceles del 30% a los productos importados desde México y la Unión Europea (UE), y un arancel del 35% a las importaciones provenientes de Canadá. Las nuevas medidas, que podrían entrar en vigencia el 1° de agosto, elevan al máximo la tensión comercial entre Washington y sus principales socios globales.

El anuncio fue realizado a través de un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, donde Trump justificó la decisión con duros argumentos: acusó a México de no frenar a los cárteles de drogas y calificó la situación como una “crisis del fentanilo”. “México me ha ayudado a mantener segura la frontera, pero no es suficiente. No han detenido a los cárteles que quieren convertir toda Norteamérica en un patio del narcotráfico”, expresó.

Aranceles automáticos y amenazas cruzadas

A partir del 1° de agosto, comenzará a regir un arancel general del 30% para las importaciones mexicanas y europeas. Según lo adelantado por el propio Trump, habrá gravámenes adicionales para sectores sensibles, y se aplicarán multas más altas para aquellos productos que intenten evadir el impuesto. Además, el exmandatario advirtió: “Si México responde subiendo sus aranceles, sumaremos ese porcentaje al 30% original”.

En el caso de la Unión Europea, la medida representa un incremento respecto al 20% anunciado meses atrás. El endurecimiento llega en medio de negociaciones comerciales en curso entre ambas partes. Desde Bruselas, fuentes diplomáticas evitaron dar una respuesta oficial inmediata, aunque se espera una reacción conjunta.

Canadá, también en la mira

En otro movimiento inesperado, Trump anunció un arancel del 35% a los productos de Canadá, principal socio comercial de EE.UU. El republicano cuestionó al gobierno canadiense por responder con represalias a medidas anteriores y endureció su discurso: “En lugar de colaborar con nosotros, respondieron con sus propios gravámenes. Ahora, pagarán un precio más alto”.

Este nuevo impuesto se suma a los ya existentes en sectores como el acero, aluminio y la industria automotriz, y representa uno de los incrementos más agresivos implementados por EE.UU. en los últimos años.

Impacto y reacción global

La reacción de los mercados fue inmediata: crece la incertidumbre entre los inversores y se anticipa una escalada de tensiones en la Organización Mundial del Comercio (OMC). Mientras tanto, múltiples países comenzaron a revisar sus estrategias exportadoras y evaluar posibles represalias.

Analistas internacionales advierten que estas medidas podrían desencadenar una nueva ola de proteccionismo, con efectos negativos sobre el comercio global y el crecimiento de economías emergentes. A semanas de las elecciones estadounidenses, Trump vuelve a colocar el eje en su política de “America First”, tensando los vínculos con sus aliados tradicionales.