La desocupación llegó al 9,3% en el primer trimestre. Aumentan los despidos, las suspensiones y los cierres de fábricas en un escenario económico que preocupa al gobierno bonaerense.

La situación laboral en la provincia de Buenos Aires se torna cada vez más crítica. Según datos oficiales, el desempleo trepó al 9,3% durante el primer trimestre de 2025, marcando un deterioro sostenido del mercado de trabajo. En el Gran Buenos Aires, la cifra alcanzó el 9,7%, mientras que regiones como La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca también presentan aumentos preocupantes.

El informe, elaborado por el Ministerio de Economía provincial, advierte además sobre el crecimiento de la informalidad, el cuentapropismo y la subocupación, con una caída del empleo asalariado formal. El impacto se siente con fuerza en mujeres, jóvenes y trabajadores de sectores industriales.

El mapa del colapso productivo

El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, atribuyó el deterioro al “modelo económico nacional”, al que calificó como “reprimarizante y excluyente”. Según señaló, las consecuencias son visibles: caída del consumo, reducción de turnos en fábricas, despidos y cierres de plantas. “Este modelo beneficia a unos pocos y destruye el entramado productivo bonaerense”, sostuvo.

A su vez, el ministro de Producción, Augusto Costa, alertó que desde el segundo semestre de 2024 hasta hoy cerraron más de 7.100 empresas en la provincia, de las cuales el 97% eran micro, pequeñas y medianas. En ese período, se perdieron casi 77.000 empleos registrados, y el 40% corresponde a la industria manufacturera.

Empresas cerradas y miles de despidos

El deterioro se evidencia en numerosos casos concretos:

  • En San Martín, la empresa Industrias Secco despidió a más de 30 operarios.
  • En ZárateClariant cerró su planta y dejó a 50 trabajadores sin empleo.
  • En Esteban EcheverríaMolinos Río de la Plata ejecutó más de 30 cesantías.
  • En PilarKimberly-Clark cerró su planta, dejando sin trabajo a 220 personas.
  • En Coronel SuárezGrupo Dass despidió a los 360 trabajadores de su planta de calzado, marcando un cierre definitivo.
  • En ChivilcoyBicontinentar bajó la persiana y dejó sin empleo a cientos de operarios del calzado.

El panorama también es grave en la industria química, alimentaria, textil y cementera, con múltiples empresas aplicando procedimientos preventivos de crisis (PPC) y solicitando suspensiones o despidos con indemnizaciones reducidas.

Impacto en el interior bonaerense

En Olavarría, dos plantas clave sufrieron reestructuraciones y despidos:

  • FABI, fabricante de bolsas industriales, cerró con 150 despidos.
  • Cerro Negro, productora de cerámicos, despidió a 96 trabajadores.

La industria del neumático, la láctea ARSAfrigoríficos y la pesca en Mar del Plata también registran conflictos laborales por suspensiones, paros, salarios impagos y cierre de plantas, como el de Marechiare, histórica conservera marplatense.

Un modelo en disputa

Para el ministro de Trabajo, Walter Correa, “la etapa de suspensiones terminó; ahora estamos frente a despidos masivos”. Advirtió además sobre el aumento de concursos de acreedores y denunció el “abandono” por parte del Gobierno nacional: “No hay política de empleo ni de producción. El proyecto actual es desindustrializador y excluyente”.

Costa, por su parte, fue más allá: “La provincia de Buenos Aires produce más del 50% del valor agregado industrial del país. Si el modelo económico no contempla a la industria nacional, está condenando a nuestra gente al desempleo”.

El gobierno bonaerense sostiene planes de contención social y financiamiento a mipymes, pero reconoce que la falta de una política nacional de desarrollo productivo impide sostener el tejido industrial. “La provincia es escudo y red, pero sola no alcanza”, afirmaron desde el Ejecutivo.