La comunidad de Esteban Echeverría y zonas vecinas amaneció conmocionada tras el violento crimen de Nazareno Tobías Isern, un joven de 21 años que fue asesinado de un disparo en la cabeza mientras regresaba a su casa por la colectora de la Autopista Riccheri. Dos delincuentes armados lo interceptaron con el único objetivo de robarle la bicicleta. El ataque, que ocurrió el lunes por la tarde, dejó a su amiga —testigo directa del hecho— en estado de shock y desató un profundo reclamo de justicia.
Según la reconstrucción del caso, Nazareno había pasado la tarde junto a una amiga en los bosques cercanos, un lugar habitual para jóvenes de la zona. Ambos volvían caminando hacia Villa Madero, llevando la bicicleta con ellos, cuando dos ladrones se cruzaron en su camino. La testigo, Kiara Alegre, afirmó que los agresores parecían menores de 30 años y actuaron sin dudar. “Naza se resistió, y ahí los tipos sacaron un arma y le dispararon”, relató.
El balazo fue directo a la cabeza y no le dio oportunidad de sobrevivir. “Me lo mataron delante de mis ojos”, contó Kiara entre lágrimas. La joven explicó que, en medio del terror del momento, solo atinó a pedir ayuda, pero cuando volvió la mirada hacia su amigo, “ya no estaba más conmigo”. Los delincuentes tomaron la bicicleta y escaparon entre las calles linderas a la Riccheri, sin que nadie pudiera detenerlos.
Nazareno, que había cumplido 21 años apenas tres semanas atrás, vivía con su familia en Villa Madero y había estudiado en el Instituto Hermanos Amezola. Desde la institución educativa emitieron un mensaje de condolencias a su familia: “La comunidad del IHA acompaña en el dolor a la familia Isern por la triste partida de nuestro exalumno”. Amigos, excompañeros y vecinos colmaron las redes con mensajes de dolor y pedidos de justicia.
La causa quedó en manos del fiscal Fernando Semisa, quien investiga el hecho como “homicidio en ocasión de robo”. Policía Científica y efectivos de la comisaría local trabajan en la zona del kilómetro 8 de la colectora para identificar a los autores. Entre las pruebas que se analizan se encuentran cámaras de seguridad y testimonios aportados por vecinos.
El crimen provocó una fuerte conmoción en la zona y reavivó el debate sobre la inseguridad en el conurbano. “Me siento destruida”, expresó la amiga de la víctima. En redes sociales escribió un mensaje desgarrador que rápidamente se viralizó: “Mi compañero de locuras, para siempre en mi corazón, Nazita”.






