La costa de La Serena continúa siendo escenario de una intensa búsqueda por parte de la Armada de Chile, luego de que un adolescente sanjuanino de 17 años desapareciera en el mar tras ser arrastrado por una fuerte corriente mientras se bañaba con sus hermanos y primos. El grupo había ingresado al agua en una de las playas más peligrosas de la región de Coquimbo, donde cuatro de los jóvenes lograron ser rescatados con vida, pero del quinto aún no hay rastro.

El episodio ocurrió el lunes por la tarde en la playa Cuatro Esquinas, un sector reconocido por su bandera roja casi permanente debido al oleaje intenso, las corrientes cruzadas y la profundidad irregular que presenta en esta época del año. Además, no hay presencia de guardavidas antes del 15 de diciembre, cuando comienza formalmente la temporada estival en Chile.

Según la reconstrucción de los hechos, la familia —que vive hace varios años en Chile— había recibido la visita de dos sobrinos desde Argentina. Durante un paseo a la costa, los cinco adolescentes fueron sorprendidos por una corriente extremadamente fuerte que los arrastró mar adentro en cuestión de segundos. Desesperados, comenzaron a pedir auxilio mientras el mar los alejaba de la orilla.

La escena fue advertida por Francisco Boldo, un albañil chileno que pasaba por el lugar y no dudó en lanzarse al agua. En diálogo con Meganoticias, relató cómo logró sacar a varios de los jóvenes: “Me saqué la ropa, andaba con short y me fui a salvarlos. Vi al primer chico tragando agua, lo calmé y lo llevé hasta donde hacía pie. Después fui por los otros”. El trabajador explicó que logró asistir a varios hasta que llegó personal de la Armada chilena, que terminó el rescate.

Cuatro de los chicos —de entre 12 y 22 años— fueron retirados del agua con síntomas de ahogamiento. Pero el quinto, identificado como Alejandro Cabrera Iturriaga, se perdió entre las olas y no volvió a ser visto.

Desde ese momento se montó un operativo incesante. Durante la noche del lunes se instaló un puesto de mando en la zona para coordinar la búsqueda por tierra y con drones de visión nocturna. Esta mañana, embarcaciones de la Armada, personal municipal y pescadores artesanales recorren amplios sectores del litoral.

El capitán del puerto, Daniel Sarp Sosa, detalló que la zona de rastrillaje es extensa: “Estamos trabajando desde Playa Blanca, dos kilómetros al norte, hasta la caleta de Peñuelas, tres kilómetros al sur, y hacia el oeste con nuestros medios navales aproximadamente una milla”.

Aunque las autoridades mantienen una “esperanza razonable”, reconocen que las expectativas no son buenas debido al tiempo transcurrido y la peligrosidad del sector. Aun así, señalaron que la búsqueda se mantendrá el tiempo que sea necesario, pudiendo extenderse entre siete y diez días en casos excepcionales.