Con un rendimiento brillante en los primeros 45 minutos, el equipo inglés se impuso 3 a 0 ante Paris Saint-Germain y se coronó campeón del nuevo Mundial de Clubes. Cole Palmer fue la figura, Enzo Fernández volvió a brillar y Chelsea hizo historia en Estados Unidos.
El fútbol internacional vivió una jornada histórica: Chelsea venció 3 a 0 a PSG en la final del Mundial de Clubes 2025 y conquistó el título por primera vez. El encuentro se disputó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey ante más de 80 mil personas, y tuvo un claro dominador desde el pitazo inicial.

El conjunto inglés, dirigido por Enzo Maresca, sorprendió a todos con un primer tiempo avasallante. A los 22 minutos, Cole Palmer abrió el marcador con un potente zurdazo desde fuera del área. Menos de diez minutos más tarde, el mismo Palmer repitió la fórmula para estirar la ventaja. Y sobre el final del primer tiempo, João Pedro sentenció el resultado con una gran definición tras una asistencia del propio Palmer.

PSG, que había llegado a la final tras golear a Real Madrid, no logró desplegar su juego ni generar peligro. Jugadores clave como Kvaratskhelia y Dembélé quedaron neutralizados por el sólido planteo táctico de Chelsea, que mostró seguridad defensiva y eficiencia en cada ataque.

Entre los nombres destacados, el argentino Enzo Fernández fue titular y cumplió un rol clave en el mediocampo. Sumó una nueva estrella internacional en su carrera, manteniendo su invicto en finales a nivel de clubes y selección.

Este nuevo Chelsea, con una plantilla joven y renovada, ya había dado señales de crecimiento al ganar la Conference League. Ahora, se consagra en el máximo escenario mundial. Palmer, con dos goles y una asistencia, fue sin dudas el jugador del partido.

La FIFA, además, organizó un impactante show musical en el entretiempo, con presentaciones de J Balvin, Doja Cat, Tems y la participación especial de Chris Martin. Parte de la recaudación del evento se destinará a programas educativos y deportivos en zonas vulnerables.

Chelsea cierra así una temporada de ensueño, ganando el torneo más ambicioso de clubes jamás organizado, con 32 equipos participantes y un premio de 40 millones de dólares. PSG, en tanto, deberá seguir esperando para conseguir su primer título intercontinental.