El Departamento de Estado frenó las citas mientras capacita a funcionarios consulares para reforzar los controles. En paralelo, la administración de Donald Trump evalúa una revocación masiva de visas B1 y B2.

El gobierno de Estados Unidos suspendió temporalmente las entrevistas para visas de inmigrante en embajadas y consulados de todo el mundo, en el marco de una revisión de los procedimientos consulares impulsada por la administración de Donald Trump.

La medida responde a un programa de capacitación intensiva para funcionarios consulares, orientado a reforzar los controles de seguridad y revisar con mayor profundidad la situación económica y migratoria de los solicitantes.

Las personas que ya tenían entrevistas programadas comenzaron a recibir notificaciones electrónicas con nuevas fechas o avisos de reprogramación.

Por qué Estados Unidos suspendió las entrevistas

Según la información difundida, el Departamento de Estado busca actualizar los criterios utilizados durante las entrevistas y fortalecer los filtros aplicados a quienes solicitan residencia permanente.

Uno de los puntos que recibiría mayor atención será la posibilidad de que un solicitante pueda convertirse en beneficiario de asistencia pública una vez instalado en Estados Unidos.

La decisión se inscribe dentro de una política migratoria más restrictiva que también incluye controles vinculados con seguridad nacional, antecedentes personales y determinadas actividades políticas.

Por el momento, el freno afecta específicamente a las visas de inmigrante y tiene carácter temporal.

Qué pasa si ya tenías un turno

Quienes contaban con una entrevista programada deberán prestar atención a los correos electrónicos y comunicaciones oficiales de la embajada o consulado correspondiente.

Los turnos afectados están siendo reprogramados, por lo que la suspensión no significa necesariamente la cancelación definitiva del trámite.

La duración de esta interrupción dependerá del avance del programa de capacitación y de las nuevas instrucciones que reciban los consulados.

El Gobierno también analiza revocar hasta 200.000 visas

En paralelo, la administración Trump prepara una medida de mayor alcance que podría afectar a hasta 200.000 visas de negocios y turismo B1/B2 emitidas entre 2016 y 2026.

La iniciativa estaría dirigida especialmente a titulares que ingresaron a Estados Unidos con una visa temporal y posteriormente solicitaron asilo.

Según la información incluida en la nota, el Departamento de Estado y el Departamento de Seguridad Nacional trabajan conjuntamente en el nuevo esquema.

Qué podría cambiar para las visas de turismo y negocios

El Gobierno estadounidense evalúa establecer nuevas condiciones para quienes soliciten permisos temporales.

Entre ellas aparece la posibilidad de exigir un compromiso formal de no iniciar un pedido de asilo durante la estadía y reforzar la obligación de demostrar que el solicitante tiene intención de regresar a su país de origen.

Estos cambios afectarían principalmente a las visas B1, utilizadas para viajes de negocios, y B2, destinadas al turismo y visitas temporales.

La política migratoria enfrenta cuestionamientos judiciales

La ofensiva migratoria del Gobierno estadounidense también enfrenta límites en los tribunales.

Según la información difundida, un juez federal anuló recientemente una política que impedía otorgar visas a ciudadanos de 75 países, al considerar que la medida excedía las facultades legales del secretario de Estado, Marco Rubio.

Organizaciones de derechos humanos también cuestionaron varias de estas políticas por considerarlas discriminatorias y restrictivas de derechos fundamentales.

Mientras tanto, quienes estén tramitando una visa deberán seguir las comunicaciones oficiales de la representación consular correspondiente para conocer si su turno fue afectado o reprogramado.