La polémica entre Ángel Di María, su esposa Jorgelina Cardoso y el periodista Toti Pasman sumó un nuevo capítulo luego de que en el programa Infama se revelaran los chats privados que el futbolista y su pareja enviaron al conductor tras sus críticas públicas.

El conflicto comenzó cuando Pasman cuestionó las reacciones de Jorgelina durante los partidos de Rosario Central, afirmando que su comportamiento era “exagerado” cada vez que enfocaban las cámaras. Desde su ciclo en Carnaval Stream, el periodista lanzó duras palabras: “No soporto cuando le hacen un foul a Angelito y muestran a Jorgelina. Es fútbol, loca. Bajate de la palmera”.

Las respuestas explosivas de Di María y Cardoso

La respuesta no tardó en llegar. Primero fue Jorgelina Cardoso, quien replicó con ironía:

“Tenés razón, Tonti. ¿Cómo voy a insultar en la cancha? Una locura lo que hago. El agarrón del cuello también es fútbol, gracias por aclararlo. La próxima vez que me cruces no salgas corriendo como en el aeropuerto ni me pidas disculpas. Te manda saludos el Pony.”

Luego, Ángel Di María intervino con un mensaje aún más contundente publicado en redes sociales:

“Con mi mujer no, con mi familia no. Eso jamás te lo voy a permitir. La vida da muchas vueltas, Toti. En algún momento te voy a cruzar.”

Los chats filtrados en Infama

El periodista Santiago Sposato, panelista del ciclo de América TV, mostró los mensajes privados que la pareja le envió directamente a Pasman. Según contó, Di María le escribió:

“No sé qué mier… te pasa conmigo y con mi familia. Ya no te aguanto más. Mi mujer putea como el 90% de los hinchas. Dejate de joder con querer figurar. Ya te voy a cruzar a ver si tenés los huevos para decirme todo en la cara.”

En paralelo, Cardoso le envió su propio mensaje:

“Juan Carlos, ¿no te cansás de hablar de mí? ¿Sos o te hacés? Me enfocan, puteo en la cancha como el 99% de los mortales. ¿No tenés otro contenido?”

Según Sposato, Pasman también respondió a ambos, pero sus mensajes no fueron leídos al aire por falta de autorización.

El episodio reavivó la tensión entre el periodista y la familia del futbolista, generando un intenso debate en redes sobre los límites del periodismo deportivo y la exposición de las parejas de los jugadores.