Marcelo Gallardo atraviesa uno de los momentos más complicados desde su regreso al banco de River Plate, pero eligió aferrarse a la esperanza. Tras la derrota ante Sarmiento, que desató el malestar de los hinchas en el Monumental, el entrenador brindó una conferencia de prensa con un tono autocrítico, aunque cargado de determinación: “Los objetivos siguen al alcance”, afirmó el DT.

“Tenemos que hacer méritos, pero todavía estamos en carrera”

Gallardo reconoció que el presente del equipo es preocupante, pero aseguró que todavía hay margen para revertir la temporada. “Si bien no estamos bien, los objetivos siguen al alcance. Vamos a tener que hacer muchos méritos, pero siguen estando ahí: tenemos la semifinal de Copa Argentina, el Torneo local y el clásico con Boca”, enumeró.

El “Muñeco” se refirió así a los tres frentes que podrían cambiar el rumbo del año. La primera gran cita será el 24 de octubre, cuando River enfrente a Independiente Rivadavia en las semifinales de la Copa Argentina. El torneo no solo otorga un título, sino también la clasificación directa a la Copa Libertadores 2026, uno de los grandes objetivos del club.

En paralelo, River aún se mantiene en zona de clasificación a través de la tabla anual —hoy ocupa el tercer lugar—, lo que mantiene viva la ilusión internacional incluso sin ganar la Copa.

El Superclásico y el desafío anímico

Gallardo también incluyó en su lista el Superclásico ante Boca, programado para el 9 de noviembre en La Bombonera. Más allá de lo deportivo, el DT entiende que ese partido podría representar un punto de inflexión emocional para su plantel. “Un triunfo en ese escenario puede cambiar el curso del año”, deslizó.

Antes de ese duelo, River enfrentará compromisos determinantes frente a Talleres, Gimnasia y Vélez, en los que deberá sumar puntos y, sobre todo, recuperar confianza. “No vamos a claudicar”, insistió Gallardo, en una frase que resonó entre los hinchas que aún creen en su conducción.

Tiempo de definiciones

Con seis derrotas en los últimos siete partidos, el margen de error se redujo al mínimo. Gallardo sabe que el tiempo de las excusas terminó y que el equipo necesita responder en la cancha. “Esto es River, y River no se rinde”, cerró el DT, dejando abierta la puerta a una posible remontada que lo mantenga en la pelea por los títulos.