La participación de River y Boca en el Mundial de Clubes 2025 no solo terminó antes de lo esperado en lo deportivo, sino que también dejó consecuencias económicas. Ambos equipos argentinos recibieron fuertes multas por parte de la FIFA debido a la acumulación de tarjetas amarillas y expulsiones durante la fase de grupos del torneo, disputado en Estados Unidos.

En total, las sanciones impuestas alcanzan los U$S 312.540 entre los dos clubes. River fue el más perjudicado con un monto de U$S 200.040, mientras que Boca deberá pagar U$S 112.500. Las sanciones fueron aplicadas por cinco expulsiones y 16 amonestaciones, en un claro llamado de atención a la disciplina dentro del campo de juego.

River acumuló 11 amarillas (U$S 137.500), dos expulsiones por doble amarilla (U$S 37.540) y una roja directa (U$S 25.000). Boca, por su parte, recibió cinco amarillas (U$S 62.500) y dos expulsiones con roja directa (U$S 50.000). La FIFA advirtió que podría endurecer los criterios disciplinarios en futuras ediciones del torneo, en línea con su política de promover el fair play.

A pesar de estas sanciones, la participación dejó rédito económico: ambos clubes cobraron U$S 15.210.000 solo por clasificar, y sumaron bonos adicionales por sus resultados. River cerró su campaña con U$S 18.210.000, mientras que Boca terminó con U$S 17.210.000.

Las multas, aunque no afectan el balance final de ingresos, dejan un mensaje claro desde el organismo rector del fútbol mundial: la conducta dentro del campo también tiene precio.