El Senado de la Nación convirtió en ley este jueves la extensión de la moratoria previsional, junto con el aumento del 7,2% en las jubilaciones y la suba del bono mínimo de $70.000 a $110.000. La medida representa un nuevo golpe político al oficialismo, ya que contó con el apoyo de sectores del peronismo, radicalismo y fuerzas provinciales, que lograron superar los dos tercios requeridos para la sanción.
La aprobación, respaldada por 52 votos afirmativos y solo 4 abstenciones, generó un fuerte malestar en el entorno del presidente Javier Milei, que intentó sin éxito bloquear el avance del proyecto. En una muestra de descontento, los senadores de La Libertad Avanza, junto a buena parte del PRO y legisladores aliados, decidieron ausentarse de la sesión, cuestionando la legalidad de la convocatoria.
Sin embargo, la votación se realizó y, para colmo del oficialismo, 39 senadores votaron a favor de prorrogar la moratoria previsional, lo que generó un nuevo enfrentamiento institucional entre el Congreso y la Casa Rosada.
¿Qué es la moratoria previsional?
Se trata de un régimen que permite a las personas que no reúnen los 30 años de aportes necesarios para jubilarse, regularizar su situación mediante un plan de pagos. Esta herramienta resulta clave para millones de argentinos —en su mayoría mujeres— que por razones estructurales o informales no pudieron completar sus años de aportes.
La moratoria había vencido el 23 de marzo de este año, tras ser sancionada en 2023 durante el gobierno de Alberto Fernández. El actual oficialismo, bajo el discurso de ajuste fiscal, decidió no renovarla. Sin embargo, con la nueva votación en el Senado, la herramienta recupera vigencia y vuelve a estar disponible a través de ANSES.
Un giro en el vínculo con los gobernadores
La aprobación de esta ley encendió las alarmas en el Ejecutivo, ya que gobernadores considerados aliados hasta ahora, votaron en favor de la iniciativa. Desde el entorno de Milei calificaron el hecho como una “traición”, y aseguran que se rompió el delicado equilibrio político que el Gobierno venía sosteniendo.
Con esta derrota legislativa, se profundiza la tensión entre el Poder Ejecutivo y el Congreso, en un contexto donde el oficialismo insiste en vetar cualquier medida que implique nuevos gastos previsionales, por considerarla contraria al objetivo de mantener el superávit fiscal.
Mientras tanto, la moratoria previsional ya puede tramitarse nuevamente en ANSES, lo que devuelve esperanza a miles de personas que se encontraban en una situación de total incertidumbre previsional.






