En medio de la auditoría a más de un millón de pensiones no contributivas por invalidez laboral, se multiplican las historias de dolor y vulnerabilidad. En la sede de la Agencia Nacional de Discapacidad, una mujer relató entre lágrimas que perdió su único ingreso y no sabe cómo seguirá adelante.

La decisión del Gobierno de auditar más de un millón de pensiones no contributivas (PNC) por invalidez laboralderivó en un escenario de incertidumbre y angustia. En los últimos días, se registraron largas filas en la sede de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), ubicada en el barrio porteño de Monserrat, donde cientos de beneficiarios acuden para presentar documentación y estudios médicos con el fin de revalidar su prestación.

Entre ellos se encontraba una mujer que brindó un testimonio desgarrador tras haber recibido la baja del beneficio. “Vengo porque me suspendieron la pensión el mes pasado y me llegó una carta documento para presentar todos los papeles”, explicó mientras aguardaba en la fila desde la madrugada.

La mujer, que tiene un 78% de discapacidad, aseguró que su situación es desesperante: “Vivo sola, mis hermanos tienen su familia y me ayudan como pueden, pero para mí es caótico. Mis padres fallecieron. Estoy sola y no sé qué hacer. Esa pensión era todo para mí. Si me la cortan no sé qué voy a hacer”, expresó con angustia.

Desde el Gobierno aclararon que los beneficiarios reciben una carta documento con turno, fecha y lugar para la revisión, la cual es realizada por médicos prestadores de PAMI. El procedimiento busca confirmar que las pensiones lleguen a quienes realmente cumplen con los requisitos: acreditar una incapacidad laboral del 66% o más y encontrarse en situación de vulnerabilidad.

El proceso no incluye a menores ni a quienes ya fueron auditados en 2024, y se enmarca en una investigación judicial sobre presuntas irregularidades en el otorgamiento de PNC durante gestiones anteriores.

Los beneficiarios deben remitir su documentación a través de la plataforma Trámites a Distancia (TAD), en oficinas de ANSES con turno previo, por correo a la sede central de ANDIS, o de manera presencial en los centros de atención. En caso de no poder concurrir, se puede justificar la ausencia enviando la constancia correspondiente al correo oficial de la agencia o al servicio de WhatsApp TINA del Estado Nacional.

Mientras tanto, las imágenes de personas esperando bajo la lluvia y el frío para conservar un beneficio que, en muchos casos, constituye su único ingreso, reflejan la cruda realidad de miles de argentinos con discapacidad que hoy viven en la incertidumbre.