El indicador subió junto a la escalada en la cotización del dólar y se ubica en 1.496, lo que muestra un nivel alarmante al posicionarse solo debajo de Venezuela.
Argentina alcanzó este viernes un riesgo país de 1.496 puntos básicos, consolidándose como el segundo más alto de América Latina, únicamente por detrás de Venezuela. La cifra se ubica por encima de Bolivia y Ecuador, que hasta hace poco encabezaban el ranking regional.
El dato, medido por el Índice de Bonos de Mercados Emergentes (EMBI) elaborado por JP Morgan, refleja la confianza —o desconfianza— de los mercados respecto de la capacidad de un país para cumplir sus compromisos financieros.
Un mercado en alerta
El salto del indicador está vinculado a la presión cambiaria, la debilidad de las reservas internacionales y la persistente incertidumbre política y económica. Según cifras preliminares, las reservas del Banco Central rondan los u$s39.777 millones, en un contexto en el que la autoridad monetaria debió intervenir para mantener el techo de la banda cambiaria en $1.474,83 por dólar.
La situación actual también se relaciona con las negociaciones en curso con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y con la dificultad de Argentina para acceder a los mercados internacionales de crédito.
Antecedentes de la deuda
El país no emite deuda soberana desde 2018, durante la presidencia de Mauricio Macri y con Luis Caputo como ministro de Finanzas. En 2020, la Argentina reestructuró su pasivo externo dando lugar a los Bonares y Globales, que hoy cotizan en el mercado secundario.
Mientras tanto, los analistas advierten que el incremento del riesgo país podría encarecer aún más el financiamiento y profundizar la desconfianza de los inversores, generando un escenario todavía más complejo de cara a los próximos meses.






