En medio de la fuerte volatilidad cambiaria, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) emitió este viernes la Comunicación “A 8311”, una norma que busca frenar los movimientos especulativos de las entidades financieras y evitar presiones adicionales sobre el dólar. La medida, publicada en el último día hábil del mes, regula la posición global de moneda extranjera que los bancos pueden manejar.

Según la resolución, a partir del 1 de diciembre de 2025 la Posición Global Neta Negativa de Moneda Extranjeradeberá cumplirse de manera diaria. Esto significa que los bancos tendrán que informar y respetar todos los días el límite de dólares que tienen autorizado operar, en lugar de hacerlo en plazos más amplios.

Además, cuando dicha posición sea negativa —es decir, cuando un banco tenga más dólares vendidos que comprados— no podrá superar el 30% de la Responsabilidad Patrimonial Computable (RPC) del mes anterior. El objetivo es reducir la exposición de las entidades y limitar riesgos en momentos de alta tensión.

Otro de los puntos clave, con vigencia inmediata, es la prohibición de que los bancos incrementen su posición de contado el último día hábil del mes respecto al saldo del día anterior, aunque sí se permitirá reducirla. Esta medida coincide con el vencimiento de los contratos de dólar futuro de agosto, lo que se conoce como el “día del fixing”, y busca evitar maniobras que disparen el tipo de cambio en la jornada de cierre.

Voceros del BCRA explicaron que la norma busca “prevenir excesivas volatilidades en las posiciones de las entidades que puedan generar disrupciones en el mercado”. En términos prácticos, la Posición Global de Moneda Extranjera (PGNME) refleja el balance entre los dólares comprados y vendidos por los bancos, y ahora quedará bajo un monitoreo más estricto.

Con estas disposiciones, el Banco Central intenta ponerle un freno a la especulación y a la inestabilidad cambiaria, en un contexto de tensiones financieras y presión sobre el tipo de cambio.