ras una extensa jornada en Diputados, donde el oficialismo sufrió duros reveses, el Senado volvió a exponer al Gobierno de Javier Milei a una noche compleja. Con la vicepresidenta Victoria Villarruel presidiendo la sesión, la Cámara alta aprobó la emergencia en salud pediátrica con especial foco en el Hospital Garrahan y la Ley de Financiamiento Universitario, al tiempo que rechazó cinco decretos presidenciales que disolvían organismos estatales estratégicos como Vialidad Nacional, el INTA y el INTI.

El debate estuvo atravesado por una fuerte tensión en las inmediaciones del Congreso. Manifestantes de distintos gremios y organizaciones sociales se movilizaron en rechazo a las políticas del Ejecutivo, lo que derivó en un operativo de Gendarmería para liberar la Avenida Yrigoyen, recordando el clima de conflictividad vivido el día anterior con jubilados y asociaciones vinculadas a la discapacidad.

Las definiciones de la sesión

  • Emergencia en pediatría: el proyecto se convirtió en ley con 62 votos a favor y 8 en contra. La medida apunta a reforzar recursos y asistencia para el Garrahan y otros hospitales pediátricos del país, en un contexto de creciente demanda.
  • Ley de Financiamiento Universitario: sancionada con 58 votos afirmativos, 9 negativos y 3 abstenciones, la norma garantiza la asignación de fondos adicionales al sistema universitario nacional, en medio de reclamos por recortes y ajustes presupuestarios.
  • Decretos rechazados: el Senado le dio otro revés al Ejecutivo al frenar la disolución de distintos organismos públicos, entre ellos Vialidad Nacional, el INTA y el INTI, considerados claves para la infraestructura y la investigación científica.

Con estas decisiones, el Congreso vuelve a marcar una fuerte resistencia a la agenda impulsada por Milei, que ya había enfrentado el rechazo de Diputados al veto presidencial sobre la Emergencia en Discapacidad.

El escenario político se recalienta a pocas semanas de las elecciones de octubre, con un Parlamento que muestra su capacidad de condicionar al oficialismo y un Gobierno que insiste en avanzar con reformas estructurales en medio de crecientes tensiones sociales.