En distintas ciudades del país, docentes, estudiantes y trabajadores no docentes se congregaron este jueves para reclamar una mejora salarial y el incremento del financiamiento a las universidades públicas. La jornada estuvo marcada por actos, clases públicas y marchas que visibilizaron la preocupación del sector ante la crisis presupuestaria.
La convocatoria fue impulsada por gremios y federaciones estudiantiles, quienes denuncian que los recortes sostenidos en el presupuesto educativo afectan directamente el funcionamiento de las casas de estudio, así como las condiciones laborales del personal.
Entre las principales demandas se destacan una recomposición urgente del salario docente y no docente, que asegure una cobertura mínima frente a la inflación, y la actualización de partidas presupuestarias para garantizar el normal desarrollo de las actividades académicas y científicas.
“La universidad está en riesgo. Estamos defendiendo el derecho a estudiar y a enseñar en condiciones dignas”, expresó uno de los representantes gremiales durante una asamblea realizada frente al Ministerio de Educación.
Esta nueva protesta ocurre a dos meses de la histórica movilización del 23 de abril, cuando una multitud se concentró en todo el país en defensa de la educación pública, en respuesta al ajuste impulsado por el Gobierno nacional.
Desde los gremios universitarios anticiparon que, de no haber respuestas concretas en los próximos días, se intensificarán las medidas de fuerza.






