Los primeros resultados oficiales de las elecciones legislativas 2025 marcaron un triunfo nacional de La Libertad Avanza (LLA), que con el 40,84% de los votos y el 91,54% de las mesas escrutadas, se impuso en 16 de los 24 distritos del país, incluida la provincia de Buenos Aires, el bastión electoral históricamente dominado por el peronismo.

De acuerdo con los datos difundidos por la Dirección Nacional Electoral (DINE), la fuerza oficialista obtuvo 8.653.710 votos, lo que le permitirá incorporar 64 nuevos legisladores al Congreso Nacional. En segundo lugar quedó Fuerza Patria, con 5.191.662 sufragios (24,5%), asegurando 31 bancas, mientras que el espacio Provincias Unidas alcanzó el 5,12% con 1.085.823 votos y cinco bancas. El Frente de Izquierda se ubicó cuarto, con 3,71% (788.087 votos) y tres representantes.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, fue el encargado de brindar la información oficial y destacó el éxito del nuevo sistema de Boleta Única de Papel (BUP), elogiando su “eficiencia, rapidez y seguridad espectacular”. “Ha sido una jornada ejemplar y profundamente democrática”, afirmó.

En la provincia de Buenos Aires, el resultado confirmó la sorpresa: La Libertad Avanza se impuso con el 41,53% de los votos, representada en la boleta por Diego Santilli —aunque figurando con el nombre y la imagen de José Luis Espert—, frente al 40,84% de Fuerza Patria, liderada por Jorge Taiana.

La victoria cobra especial relevancia porque, en las elecciones provinciales del 7 de septiembre, el kirchnerismo había ganado por más de 13 puntos en el mismo territorio. La reversión del resultado no sólo consolida el liderazgo de Javier Milei a nivel nacional, sino que también refuerza la posición del oficialismo en el Congreso.

La participación electoral, sin embargo, fue la más baja desde el retorno a la democracia, con un 67,85% del padrón. Aun así, el Gobierno celebra el resultado como un respaldo político clave a mitad de mandato, que le otorga mayor margen para sostener los vetos presidenciales y avanzar con su programa de reformas estructurales.

Con el mapa político teñido de violeta, el oficialismo se impuso en distritos estratégicos como Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos y Buenos Aires, consolidando un avance territorial inédito para un espacio que hace apenas un año debutaba en elecciones nacionales.