El Gobierno nacional volvió a incrementar por decreto los fondos destinados a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), esta vez por más de 26 mil millones de pesos, en un contexto en el que continúa congelado desde hace 21 mesesel bono de 70 mil pesos que cobran los jubilados que perciben la mínima.

La nueva ampliación presupuestaria se convierte en la cuarta del año y eleva el total asignado al organismo de inteligencia a más de 106 mil millones de pesos en 2025, posicionándolo entre los pocos sectores del Estado que no sufrieron recortes bajo la administración libertaria.

Un contraste que genera polémica

El aumento se conoció mientras el presidente Javier Milei vetó en los últimos dos meses iniciativas como la Ley de Emergencia en Discapacidad, el financiamiento universitario, la Ley de Emergencia en Pediatría y la actualización de haberes previsionales. En todos los casos, el Gobierno argumentó que “no hay plata”.

Sin embargo, el área de inteligencia no parece atravesar el mismo ajuste. El director del CEPA, Hernán Letcher, advirtió que si el bono para jubilados se actualizara con el mismo criterio aplicado a la SIDE, debería ascender a $177.485, lo que implica que quienes cobran la mínima pierden más de $100 mil por mes.

Un organismo privilegiado en el Presupuesto 2026

El proyecto de Presupuesto 2026, elaborado por el Poder Ejecutivo, proyecta para la SIDE un incremento del 20,1% en términos nominales, por encima de la inflación estimada del 10,1%. El monto total previsto es de 97 mil millones, cifra que podría aumentar nuevamente mediante decretos durante el año.

El desglose incluye:

  • $56 mil millones para gastos de personal
  • $2.637 millones para bienes de consumo
  • $28.592 millones para servicios no personales
  • $9.719 millones para bienes de uso

El organismo, a cargo formalmente de Sergio Neiffert pero con influencia directa de Santiago Caputo, viene siendo uno de los sectores más beneficiados del Gobierno.

El antecedente del escándalo de 2024

En julio del año pasado, la SIDE recibió un refuerzo de $100 mil millones en fondos reservados por decreto presidencial, de los cuales utilizó más de la mitad en pocas semanas. En ese momento, el organismo ya había sumado $36 mil millonesadicionales, alcanzando un presupuesto total superior a los $136 mil millones, un salto del 778% en un año.

El monto destinado a gastos reservados llegó a representar el 75% del total, generando un fuerte escándalo político que derivó en el rechazo del decreto por ambas cámaras del Congreso, obligando al Gobierno a devolver los fondos.

Un sector que sigue expandiéndose

Con la nueva ampliación, la Secretaría de Inteligencia se mantiene como una de las áreas que crecen por encima del promedio, incluso mientras Salud, Educación y programas sociales experimentan recortes en términos reales.

La decisión vuelve a abrir el debate sobre las prioridades del Gobierno, en un momento marcado por la recesión, caída del consumo y reclamos de sectores especialmente vulnerables.