La desaparición de Pedro Alberto Kreder (79) y Juana Inés Morales (69) mantiene en vilo a toda la provincia de Chubut. La pareja fue vista por última vez el 11 de octubre, cuando emprendió un viaje hacia la zona costera de Rocas Coloradas. Desde entonces, nada se sabe de ellos. La única pista concreta es su camioneta, hallada en un camino desolado y de difícil acceso, rodeado por un paisaje inhóspito y sin señal de comunicación.

Más de 60 rescatistas, perros rastreadores y drones trabajan contrarreloj para intentar reconstruir sus últimos movimientos. Pero el hallazgo del vehículo —sin signos de violencia y con las pertenencias intactas— solo aumentó las incógnitas. En el terreno se detectaron fogatas recientes, aunque no se pudo confirmar si fueron realizadas por los jubilados.

El periodista Ignacio González Prieto recordó que no es la primera vez que la zona es escenario de un hecho trágico. En febrero de 2023, el joven Diego Barría desapareció en circunstancias similares mientras practicaba pesca en cuatriciclo en la misma franja costera. Días después, su cuerpo fue hallado dentro de un tiburón capturado en el área. Aquel episodio estremeció a la región y dejó una marca imborrable en la memoria colectiva.

La comparación entre ambos casos resulta inevitable. “Ese lugar ya ha sido escenario de desapariciones con finales tristes”, señaló González Prieto, advirtiendo sobre los peligros naturales del área: mareas intensas, vientos que borran rastros y una geografía árida que puede desorientar incluso a los más experimentados. Los expertos sostienen que las condiciones del terreno, sumadas al aislamiento, convierten cualquier contratiempo en una situación de alto riesgo.

Mientras la búsqueda se intensifica, la familia de Kreder y Morales continúa aferrada a la esperanza. “Queremos saber qué pasó con nuestros padres. No pueden haberse esfumado así”, expresó una de sus hijas. Vecinos de comunidades rurales cercanas también se unieron al operativo, ofreciendo comida, vehículos y alojamiento para los rescatistas.

Las autoridades, en tanto, trabajan sobre múltiples hipótesis: un accidente, un hecho delictivo o incluso un fenómeno natural. Los peritajes sobre la camioneta podrían aportar claves decisivas, aunque hasta el momento no se han registrado indicios concluyentes.

El gobierno provincial aseguró que “no se escatiman recursos” para continuar las tareas, pero las condiciones meteorológicas —lluvias intermitentes, fuertes ráfagas y escasa visibilidad— complican los operativos. En medio del desconcierto, las autoridades pidieron prudencia ante la proliferación de rumores y versiones falsas en redes sociales.

La desaparición de Pedro y Juana volvió a poner el foco sobre los riesgos de las zonas costeras del sur argentino, donde la belleza natural convive con un entorno implacable. En Rocas Coloradas, el viento, la marea y el desierto parecen custodiar un nuevo misterio que aún no tiene respuestas.