La conductora y modelo vivió momentos de extrema angustia tras el robo en su casa de Barrio Parque, pero finalmente dos trabajadores encontraron la caja fuerte descartada en Avellaneda con los teléfonos que guardaban fotos y videos de su hija Blanca Vicuña. Entre lágrimas, Pampita agradeció a Dios y destacó la importancia de haber recuperado ese material único.

La noticia del robo a la casa de Pampita Ardohain en Barrio Parque sacudió al mundo del espectáculo en las últimas horas. Sin embargo, entre los objetos sustraídos, había algo invaluable para la conductora: cuatro teléfonos antiguos que contenían fotos y videos de su hija Blanca, fallecida en septiembre de 2012 en Chile, a los seis años de edad.

Este lunes, la historia dio un giro inesperado. Dos hombres encontraron la caja fuerte en Avellaneda y no dudaron en devolverla. Allí estaban los celulares que Pampita había guardado con tanto cuidado, única fuente de los recuerdos de su hija.

Visiblemente emocionada, la conductora de Los 8 Escalones habló con La Casa Streaming y rompió en llanto: “Primero les confirmo que ya tengo en mi poder los teléfonos. Qué bueno… ay, disculpen que estoy emocionada”.

Pampita explicó que esos equipos son tan antiguos que nunca pudo transferir el material: “Yo ya había estado con especialistas y el material no se podía sacar porque eran teléfonos muy viejos. Había una nube en esa época, pero se perdió porque me hackearon el mail. No hubo manera de recuperar nada”.

Por eso, la caja fuerte tenía un único fin: proteger esos dispositivos. “Si tenía la caja fuerte era por esos teléfonos. Todo lo demás no importa: carteras, anteojos… para mí lo único importante eran esos recuerdos”, confesó.

Conmovida, agregó: “Ayer recé todo el día, era lo único que tenía en el pensamiento. Le pedí a Dios y a mi hija. Dije: alguien bueno tiene que haber que sepa dónde está esto, y fue muy rápido, cuestión de horas para que aparezca”.

El momento de la recuperación lo vivió junto a sus hijos: “Cuando Lizardo me dio la noticia yo estaba tramitando pasaportes en la embajada de Chile. Nos pusimos a llorar todos, mis hijos también. Para ellos es muy importante tener este material. Estábamos abrazados, llorando juntos y saltando de alegría”.

Así, Pampita logró recuperar lo que para ella era lo único realmente valioso dentro de su hogar: los recuerdos de Blanca, su hija mayor, cuya memoria sigue siendo un pilar en su vida familiar.