La suba de tasas impulsada por el Banco Central encareció el crédito y potenció el rendimiento de los depósitos a plazo fijo. Sin embargo, la diferencia entre entidades puede significar más de $7 millones adicionales de inversión para obtener el mismo interés.
El mercado de plazos fijos atraviesa un momento de fuertes cambios. Entre junio y agosto, las tasas nominales anuales (TNA) que informan los bancos al Banco Central crecieron en promedio 10 puntos porcentuales, con subas que en algunos casos treparon hasta 16,75 puntos. Esta política respondió a la necesidad de absorber pesos, controlar la inflación y contener la presión cambiaria, lo que impactó de lleno en los rendimientos que reciben los ahorristas.
En la actualidad, los plazos fijos superan el 40% en varias entidades, aunque con diferencias notables según el banco. El ejemplo más claro es cuánto capital se necesita depositar para generar $1.000.000 en intereses.
- Santander (44% TNA): se requieren $27.651.515.
- Banco Provincia (43% TNA): $28.294.574.
- Banco Macro (40% TNA): $30.416.667.
- BBVA (39% TNA): $31.196.581.
- Credicoop (38% TNA): $32.017.544.
- Galicia (35% TNA): $34.761.905.
La comparación deja en evidencia una brecha superior a $7 millones entre el banco más competitivo y el menos rentable para lograr idéntico interés. Para los pequeños ahorristas, esa diferencia resulta decisiva a la hora de elegir dónde colocar sus fondos.
Si bien el plazo fijo sigue siendo la herramienta preferida por quienes buscan previsibilidad, la elección de la entidad financiera se volvió clave para maximizar ganancias. En un contexto inflacionario desafiante, ya no alcanza con “hacer un plazo fijo”: ahora importa, más que nunca, en qué banco hacerlo.






