Por amplia mayoría y con una participación récord de socios, Stefano Di Carlo, de 36 años, fue elegido este sábado como nuevo presidente de River Plate, en reemplazo de Jorge Brito, su mentor político y referente dentro del oficialismo. El dirigente, que encabezó la lista “Filosofía River”, obtuvo el 61,77% de los votos en unos comicios históricos por su masiva concurrencia y transparencia.

Las elecciones se desarrollaron entre las 10 y las 20 horas, con más de 87.000 socios habilitados y cerca de 26.000 votantes efectivos, lo que marcó un nuevo récord en la historia institucional del club. El sistema de votación se realizó mediante Boleta Única Electrónica, exigiendo DNI físico, tres años de antigüedad como socio y la cuota social al día.

Un dirigente con historia familiar en River

Stefano Di Carlo pertenece a una familia con fuerte tradición riverplatense: es nieto de Osvaldo “Titi” Di Carlo, quien presidió el club en 1989 tras la renuncia de Hugo Santilli, y bisnieto de Ángel Di Carlo, dirigente activo desde 1938 y prosecretario durante la era de Antonio Vespucio Liberti.

Creció literalmente dentro del club: cursó la primaria y secundaria en la Escuela de River, y acompañó desde niño a su abuelo en cada jornada en el Monumental. Su vínculo emocional con la institución se profundizó en 2005, cuando “Titi” falleció en plena platea San Martín durante un partido de Copa Libertadores, hecho que marcó para siempre su compromiso con el club.

Su carrera dirigencial y su visión para River

A nivel dirigencial, Di Carlo comenzó de la mano de Rodolfo D’Onofrio, y fue vicepresidente entre 2018 y 2021 —el más joven en ocupar ese cargo en la historia del club—. Desde 2021, ejerció como secretario general, donde lideró la transformación digital del padrón de socios y la implementación del sistema River ID, que pasó de 70 mil a más de 350 mil inscriptos.

Impulsó además un nuevo esquema de abonos y entradas, y participó en proyectos de modernización y sustentabilidad del Estadio Monumental, consolidando su perfil de dirigente moderno, innovador y enfocado en la gestión tecnológica.

Con su elección, River Plate inicia una nueva etapa institucional bajo la conducción de un dirigente joven pero con larga trayectoria en la vida interna del club, que promete continuar el legado de gestión de D’Onofrio y Brito, pero con una impronta propia orientada a la modernización y el desarrollo integral de la institución.