El frágil alto el fuego en Medio Oriente volvió a tambalear este domingo 19 de octubre, luego de que Israel lanzara dos ataques aéreos sobre la ciudad de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza, en respuesta a un presunto ataque de Hamáscontra una unidad de ingenieros israelíes.
Escalada en Rafá
Según fuentes militares israelíes, los bombardeos fueron una “respuesta directa a una agresión armada de Hamás”, aunque por el momento no se confirmó el número de víctimas. Los ataques ocurrieron pocos días después de que entrara en vigencia el acuerdo de alto el fuego del 10 de octubre, impulsado por mediadores internacionales.
El Ejército israelí sostiene que, tras retirarse de aproximadamente el 30% del territorio de Gaza, grupos armados locales retomaron enfrentamientos para controlar zonas estratégicas, y acusa a Hamás de haber disparado morteroscontra posiciones israelíes.
Conflicto entre milicias
De acuerdo con una fuente del brazo armado de Hamás citada por la agencia EFE, el grupo había iniciado una operación en Rafá para eliminar a Yasser Abu Shabab, líder de la milicia rival “Fuerzas Populares”. Sin embargo, la intervención de tropas israelíes en defensa del dirigente desencadenó enfrentamientos cruzados que terminaron con la explosión de una excavadora militar israelí.
Reacciones internacionales
Ayer, el Gobierno de Estados Unidos advirtió que poseía “información creíble” sobre una posible violación inminente del alto el fuego por parte de Hamás. No obstante, el grupo islamista rechazó esa versión y acusó a Israel de fomentar la violencia interna en Gaza al “armar y financiar” milicias rivales.
Hamás, considerado una organización terrorista por Israel, Estados Unidos y Alemania, aseguró en un comunicado que las fuerzas policiales de Gaza están “persiguiendo a las pandillas responsables de asesinatos, secuestros y saqueos”, con el apoyo de la población civil.
Un acuerdo en riesgo
La comunidad internacional teme que esta nueva escalada rompa el frágil equilibrio alcanzado tras semanas de negociaciones. Organismos humanitarios alertaron que los recientes enfrentamientos dificultan la entrega de ayuda en el sur de Gaza, donde miles de desplazados viven en condiciones críticas.






