La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se refirió este martes a la difusión de un nuevo audio atribuido a Karina Milei y aseguró que se trató de un hecho de “espionaje ilegal”, grabado en la Presidencia de la Cámara de Diputados, y que fue “guardado cautelosamente” para ser difundido en plena campaña electoral.

“El audio que publicaron hoy fue grabado en la Presidencia de la Cámara de Diputados, otro poder del Estado democrático violado”, escribió en la red social X.


“Una operación planificada”

En sintonía con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, Bullrich sostuvo que se trató de una maniobra política con fines electorales: “El espionaje ilegal, guardado cautelosamente hasta la cercanía electoral, nos muestra una operación planificada y concertada en todas sus etapas: grabación, tiempo de espera y ejecución en tiempo electoral, digno de una organización con fines claros de volver al poder dominante de la Argentina que estamos dejando atrás”.

“La República y la democracia embargadas por espionaje para-institucional. Ampliaremos la denuncia: porque si las hacés, las pagás”, advirtió la funcionaria.


Reacción de Martín Menem

El titular de la Cámara baja también responsabilizó a la oposición y vinculó la difusión del material con un intento de desestabilización: “Ese audio, en el hipotético caso de que fuera real, pareciera haber sido grabado de manera ilegal en la Presidencia de la Cámara de Diputados”.

Menem aseguró que se trata de un ataque directo en el marco de las elecciones en la provincia de Buenos Aires: “El tren fantasma no soporta que un gobierno elegido por mandato popular avance contra sus privilegios, y por eso recurre a operaciones de inteligencia ilegal y campañas de difamación”.


Contexto electoral y político

El escándalo estalló a mediados de agosto tras conocerse grabaciones vinculadas al exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, en las que se mencionaban presuntas coimas. Desde entonces, los audios atribuidos a Karina Milei agitaron la agenda política y se transformaron en eje de la disputa entre oficialismo y oposición.

De cara a las elecciones bonaerenses del próximo domingo 7 de septiembre, la Casa Rosada sostiene que se trata de un intento deliberado de debilitar al Gobierno en plena campaña contra el kirchnerismo.