El Gobierno de Javier Milei puso en marcha un nuevo esquema de canje de deuda que modifica sustancialmente la política monetaria vigente. A través del Decreto 453/2025, se autorizó el reemplazo de las Letras Fiscales de Liquidez (LeFi) por instrumentos del Tesoro con cotización en el mercado, lo que podría provocar una fuerte baja en las tasas de interés de los plazos fijos y billeteras virtuales.
En un movimiento clave para la economía, el Ejecutivo oficializó el canje de hasta $28 billones en LeFi por Letras del Tesoro Nacional Capitalizables en Pesos (LECAP), con vencimientos de corto plazo y cotización secundaria. La medida impactará directamente sobre la forma en que los bancos gestionan su liquidez y marca el fin de la tasa de política monetaria como herramienta central.
Según el texto del decreto publicado en el Boletín Oficial, los nuevos títulos serán valorados a precio de mercado, mientras que las LeFi se tomarán según su valor técnico. El Ministerio de Economía explicó que esta transición permite mayor transparencia y liquidez al sistema financiero, y representa un paso hacia la “normalización” del Banco Central.
Los bancos, que hasta ahora utilizaban las LeFi para estacionar saldos ociosos con rendimiento, deberán migrar sus excedentes hacia Lecaps de corto plazo o a cuentas corrientes sin interés. Esto desplazaría la tasa de referencia hacia abajo, con impacto directo en productos financieros como los plazos fijos tradicionales.
A su vez, el Decreto 453/2025 habilita una nueva emisión de deuda por $50 billones para financiar operaciones del segundo semestre, especialmente en los meses de mayor gasto como noviembre y diciembre. También faculta al Tesoro a cancelar Letras Intransferibles que el BCRA mantiene en su balance desde años anteriores, lo que aliviará la carga de pasivos remunerados.
Para analistas del sector, este cambio en la arquitectura monetaria no es menor. Ariel Sbdar, CEO de Cocos Capital, anticipó que “la tasa de billeteras virtuales va a caer fuertemente”. Por su parte, el economista Federico Machado consideró que el fin de las LeFi representa “la consolidación de un régimen de agregados monetarios”, en el cual el Banco Central deja de fijar una tasa de interés y pasa a controlar la cantidad de dinero como ancla nominal.
Este enfoque, utilizado en otros países con tipo de cambio flotante, busca combatir la inflación sin recurrir a instrumentos de intervención directa. La política monetaria ahora dependerá de las metas de expansión monetaria, y no de la tasa a un día como se venía aplicando en años anteriores.
En términos prácticos, los ahorristas podrían ver reducidos los rendimientos de sus depósitos a plazo fijo o fondos de inversión de bajo riesgo. El objetivo del Ejecutivo es claro: continuar con el saneamiento del BCRA, evitar la emisión monetaria y consolidar el equilibrio fiscal sin distorsiones.
Así, el Gobierno no solo da un paso firme en su programa económico, sino que cambia de manera estructural la forma en que se administrará la liquidez del sistema financiero argentino.






