Mientras el oficialismo enfrenta un Congreso cada vez más fragmentado, la oposición logró avanzar con dos temas de fuerte impacto social: la declaración de emergencia en salud pediátrica y la ley de financiamiento universitario. Ambos proyectos serán debatidos esta semana en comisiones, con expectativas de obtener dictamen y avanzar hacia la media sanción. El Gobierno, sin mayoría propia, intenta sostener alianzas clave para evitar derrotas legislativas que pongan en jaque su estrategia de ajuste.


El Congreso Nacional vuelve a ser escenario de una puja clave entre el Gobierno y la oposición. Esta semana, la Cámara de Diputados se prepara para avanzar con dos iniciativas sensibles para la opinión pública: la emergencia en salud pediátrica y el financiamiento de las universidades nacionales. En ambas, el oficialismo se encuentra en minoría, tras haber perdido apoyos de algunos gobernadores con los que mantenía acuerdos fiscales.

La sesión del martes 8 de julio marcará un punto de inflexión. A las 12 del mediodía se tratará el proyecto de emergencia pediátrica, y a las 16 el financiamiento universitario. Aunque aún falta el dictamen en comisiones, el hecho de que se hayan logrado los emplazamientos ya evidencia la capacidad de articulación opositora. En ambos casos, La Libertad Avanza solo contó con el respaldo del PRO para intentar frenar el debate.

La ley universitaria, impulsada por docentes, rectores y sectores del radicalismo, propone la reapertura de paritarias —cerradas desde octubre de 2023—, un refuerzo presupuestario para gastos operativos, becas estudiantiles, inversión en ciencia y tecnología, y la creación de un fondo especial de $10.000 millones ajustable por IPC, destinado a carreras estratégicas.

Según la diputada Blanca Osuna (Unión por la Patria), el financiamiento universitario se redujo más de un 45% en términos reales respecto a 2023. Danya Tavela, de Democracia para Siempre, fue más contundente: “No se trata de estar o no de acuerdo con este Gobierno. Se trata de preservar el derecho a estudiar”, sostuvo, denunciando que los docentes han perdido más del 80% de su poder adquisitivo.

Por otra parte, el proyecto de emergencia en salud pediátrica busca asegurar la provisión de insumos, medicamentos, personal e infraestructura hasta diciembre de 2027. También prevé la recomposición salarial del personal sanitario. En medio de este debate, el Ejecutivo lanzó un decreto que reformula el régimen de residencias médicas, eliminando su carácter laboral. Esto generó una fuerte reacción de médicos residentes, que se movilizaron desde el Hospital Garrahan hasta Plaza de Mayo para exigir garantías laborales básicas como jubilación y aguinaldo.

El oficialismo, que hasta hace poco confiaba en un núcleo duro de gobernadores aliados, observa cómo esos apoyos se erosionan. Algunos, como los mandatarios de Chubut, Tucumán, Río Negro o Mendoza, se ausentaron en votaciones clave. Otros, como legisladores de Córdoba o San Juan, directamente acompañaron las propuestas opositoras.

En este escenario, la Casa Rosada busca recomponer alianzas y evitar una caída parlamentaria mayor. La pérdida del control del tercio de los votos propios en Diputados representa una amenaza concreta: de repetirse estos apoyos, la oposición podría incluso revertir un eventual veto presidencial.

Con una economía tensionada y ajustes que profundizan el malestar social, el Congreso se convierte en el campo de batalla más complejo para el oficialismo. El resultado de esta semana será clave para medir el margen político real que conserva el presidente Javier Milei frente a una oposición que empieza a unirse en defensa de dos pilares clave: salud y educación pública.