El barrio porteño de Belgrano amaneció conmocionado por un crimen brutal que, según los vecinos, era «una tragedia anunciada». Un hombre de unos 30 años fue hallado sin vida en la esquina de Cabildo y Roosevelt, con múltiples heridas de arma blanca. A su lado, una mujer alterada gritaba sin sentido, envuelta en una escena que refleja mucho más que un hecho policial: revela una historia de violencia doméstica, consumo problemático y abandono institucional.

El crimen ocurrió cerca de las 5 de la mañana, frente a un local comercial. Transeúntes que se dirigían a trabajar descubrieron el cuerpo tendido sobre la vereda. La mujer que lo acompañaba, identificada por los vecinos como Magdalena, no fue detenida, pero permanece bajo observación por su delicado estado de salud mental.

Los relatos de quienes viven en la zona aportan un contexto oscuro. “Era una crónica de una muerte anunciada”, dijo Jorgelina, una vecina que los veía casi a diario. La pareja protagonizaba constantes episodios de gritos, agresiones y presencia policial. “Una vez ella gritaba que él había intentado tirarla del balcón. Desde ahí supimos que podía pasar algo grave”, recordó.

Magdalena vivía en un departamento heredado y, según vecinos, enfrentaba serios problemas de consumo. También habría perdido la tenencia de sus hijos. “No era una mala persona, pero estaba completamente perdida. Nadie pudo ayudarla, y ya nadie se animaba a intentarlo”, lamentan.

A pesar de ser una zona transitada y con cámaras de seguridad, los vecinos denuncian un creciente deterioro del barrio. “Belgrano se está llenando de situaciones de calle, consumo, violencia. La salud mental está colapsada y nadie actúa hasta que ocurre una desgracia”, señaló una comerciante de la zona.

La fiscalía avanza con la investigación, mientras se esperan los resultados de la autopsia y el análisis de las cámaras. Por ahora, el caso genera dolor e impotencia en una comunidad que advierte que el crimen no fue un hecho aislado, sino el desenlace de una larga cadena de alertas ignoradas.