Luego de días críticos por el aumento del consumo y las bajas temperaturas, el Gobierno nacional comenzó a normalizar parcialmente el suministro de gas natural. Según confirmaron fuentes oficiales, el Comité de Crisis —integrado por autoridades y empresas del sector energético— resolvió restablecer el servicio a estaciones de servicio e industrias que cuentan con contratos “firmes”, los cuales habían sido interrumpidos en algunas regiones del país para priorizar el abastecimiento domiciliario.

La decisión se tomó en un contexto de leve mejora climática, con temperaturas menos extremas que redujeron la presión sobre el sistema energético. En ciudades como Mar del Plata, uno de los puntos más afectados por los cortes, el servicio ya fue prácticamente restablecido en su totalidad.

Sin embargo, los usuarios con contratos “interrumpibles” seguirán afrontando restricciones. Este segmento incluye a grandes consumidores industriales y estaciones de servicio que aceptan interrupciones del servicio a cambio de tarifas más bajas. Desde el Gobierno remarcaron que la prioridad sigue siendo garantizar el suministro residencial y a hospitales, escuelas y otros servicios esenciales.

Aunque el alivio climático trajo cierto respiro, la situación energética aún se mantiene en estado de vigilancia. La demanda residencial continúa alta, y las reservas de gas están siendo monitoreadas hora a hora para evitar nuevos desabastecimientos.

El contexto general sigue siendo complejo, agravado por las tensiones estructurales del sistema energético, la falta de infraestructura y las demoras en la puesta en marcha de obras clave como el Gasoducto Néstor Kirchner.