En la última semana de julio, el dólar blue mantiene su tendencia alcista. Este martes 29 de julio, la cotización del billete informal alcanza los $1.320 para la venta y $1.300 para la compra, según las operaciones relevadas en el mercado paralelo.
Mientras el Gobierno insiste en la estabilidad cambiaria, el mercado informal sigue reflejando la incertidumbre de los ahorristas y la demanda de dólares fuera del circuito oficial. La brecha cambiaria con respecto al dólar mayorista vuelve a acercarse al 40%, lo que refuerza las tensiones sobre los precios y la presión inflacionaria.
Evolución reciente del dólar blue
- En 2024, el dólar blue cerró a $1.230, con una suba del 16,7% respecto al inicio del año, cuando cotizaba a $1.025.
- En 2023, acumuló un alza de $654, finalizando en $1.025, tras haber comenzado el año en $371.
- En 2022, la suba había sido de $138 (+66,4%), mientras que en 2021, el aumento fue del 25,3% ($42).
- En 2020, se registró uno de los picos más altos: una suba del 111%, frente a una inflación del 36%.
Estos datos reflejan la histórica desconfianza en la moneda nacional, especialmente en contextos de inestabilidad política o económica.
¿Qué es el dólar blue?
El dólar blue es el nombre popular del dólar que se negocia en el mercado paralelo o informal. A diferencia del oficial, no tiene restricciones ni cupos, y su cotización surge del acuerdo entre compradores y vendedores. Se lo suele conseguir en las llamadas «cuevas» o a través de operadores informales.
¿Por qué se llama «blue»?
Hay varias teorías sobre su denominación. Una señala que el término «blue» remite en inglés a algo oscuro o fuera de regla. Otra lo vincula con las acciones blue chips (papeles de grandes empresas), mientras que algunos afirman que proviene del color que aparece en los billetes falsos al aplicar un marcador detector.
Expectativas para los próximos días
En un contexto donde el Gobierno busca mantener el tipo de cambio oficial estable, el blue continúa siendo termómetro del humor social y económico. Analistas esperan que la demanda aumente hacia agosto, en especial ante posibles anuncios de política económica o movimientos en las tasas de interés.






