El gremio de controladores aéreos ATEPSA decidió suspender la medida de fuerza prevista para este jueves 28 de agosto, luego de ser convocados por el Gobierno a una audiencia en la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, confirmaron que mantendrán el paro del sábado 30 y advirtieron que el conflicto podría extenderse a septiembre.
Reunión clave con el Gobierno
La convocatoria del Ejecutivo abre una instancia de negociación en medio de un conflicto que ya lleva casi 11 meses y que provocó demoras y cancelaciones que afectaron a más de 15.000 pasajeros en todo el país. Desde el sindicato señalaron que la continuidad de las medidas dependerá de lo que ocurra en la reunión con las autoridades.
El reclamo salarial
Los controladores denuncian que sus salarios están congelados desde hace un año, mientras que el Gobierno de Javier Milei apuesta a la “licuación de ingresos” como mecanismo para contener la inflación. La disputa enfrenta a ATEPSA con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), bajo la órbita de la Secretaría de Transporte.
En un comunicado, el gremio recordó que el conflicto comenzó en marzo y que, en lugar de una propuesta salarial, recibieron despidos ilegales y trabas a su participación en paros generales. “En abril, la ANAC bloqueó nuestra adhesión al paro de la CGT con un informe sin fundamentos. En mayo seguimos sin recibir ninguna oferta paritaria”, indicaron.
Apoyo de los pilotos y amenaza de paro nacional
La Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) manifestó su apoyo a los controladores, advirtiendo sobre los riesgos para la seguridad operacional en un contexto de paritarias congeladas. Además, adelantaron que podrían convocar a un paro nacional de pilotos si no hay avances en la negociación.
Próximos pasos
El cronograma de protestas continúa con el paro del sábado 30 de agosto en dos franjas horarias: de 13 a 16 horas y de 19 a 22 horas. Solo quedarán exceptuados los vuelos de emergencia, sanitarios, humanitarios, estatales o de búsqueda y rescate.
La reunión de este miércoles será clave para determinar si el conflicto se destraba o si se profundiza con más medidas de fuerza que podrían complicar la actividad aérea en septiembre.






