Una discusión entre ocupantes de una casa presuntamente tomada en Almagro terminó en un intento de incendio. El fuego fue controlado rápidamente y hay un demorado. El hecho vuelve a encender las alarmas sobre los conflictos en viviendas usurpadas en la Ciudad.

Una violenta pelea entre vecinos en una casa presuntamente tomada del barrio porteño de Almagro terminó en un principio de incendio que fue rápidamente controlado por los propios moradores con baldes de agua. El hecho ocurrió en la mañana del miércoles 24 de julio en un edificio de planta baja y dos pisos ubicado sobre la calle Guardia Vieja al 4300, a pocas cuadras del centro comercial del barrio.

Según informaron fuentes policiales, todo comenzó con una fuerte discusión entre dos hombres que residen en el inmueble. De acuerdo al relato de uno de los protagonistas, su hermano prendió fuego la puerta de acceso como represalia ante un vecino que —según denunció— estaría vinculado al narcotráfico y habría intentado ingresar por la fuerza.

«Estaba arriba y mi hermano empezó a gritar. El agresor vende drogas y quiere quedarse con el edificio», sostuvo uno de los habitantes en declaraciones a la prensa. Y agregó: “Como no tenía droga encima no lo detuvieron, mientras que mi hermano está ahí tirado en el piso. Solo prendió fuego para que el sujeto no entre al edificio”.

Intervención de la Policía y los Bomberos

Ante la denuncia, personal de la Comisaría Vecinal 5 A de la Policía de la Ciudad acudió al lugar y demoró a la persona sindicada de iniciar el fuego. La definición judicial sobre su situación procesal quedó en manos del magistrado interviniente, quien evaluará las pruebas y testimonios recabados en el lugar.

Mientras tanto, Bomberos de la Ciudad se acercaron al inmueble y confirmaron que el fuego afectó únicamente la puerta de acceso principal, sin propagarse hacia el interior de la vivienda. No se registraron heridos ni daños materiales significativos.

Vecinos de la cuadra manifestaron su preocupación por el estado del inmueble y el clima de tensión que se vive a diario entre quienes lo habitan. Según señalaron, el edificio estaría tomado desde hace tiempo y ya se habrían registrado episodios previos de violencia, amenazas y consumo de drogas.

Alerta por casas tomadas en la Ciudad

Este episodio reaviva el debate en torno a las casas usurpadas y los conflictos sociales derivados de la ocupación irregular de inmuebles en distintos barrios porteños. No es el primer caso de violencia o incendio vinculado a este tipo de situaciones. De hecho, días atrás, un voraz incendio destruyó una casa abandonada en Caballito, donde se sospecha que también fue originado por personas que habían ingresado de manera ilegal.

La problemática de las casas tomadas implica no solo la ocupación ilegal de la propiedad privada, sino también graves riesgos para la seguridad, la salud pública y la convivencia urbana. Desde las autoridades porteñas señalan que se trata de una situación compleja que requiere la intervención conjunta de organismos judiciales, sociales y de seguridad.