La oposición en la Cámara de Diputados formalizó un pedido de sesión especial para el próximo miércoles, con el objetivo de debatir temas sensibles para la agenda social como el financiamiento del Hospital Garrahan y de las universidades nacionales. También buscan tratar otros proyectos resistidos por el oficialismo, incluyendo la derogación de varios decretos de necesidad y urgencia (DNU) impulsados por el Gobierno de Javier Milei.
El pedido fue firmado por referentes de Unión por la Patria, Democracia para Siempre, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, entre ellos Germán Martín, Pablo Juliano, Nicolás Massot, Emilio Monzó y Maximiliano Ferraro. El temario incluye, además, iniciativas relacionadas con la coparticipación del impuesto a los combustibles, la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y el rechazo al veto presidencial de la ley de ayuda por inundaciones en Bahía Blanca.
Para concretar la sesión y abrir el debate, la oposición deberá alcanzar el quórum de 129 diputados presentes. Un desafío importante teniendo en cuenta que el oficialismo libertario y sus aliados, como el PRO, no acompañan la convocatoria.
Los votos más firmes se concentrarían en dos temas clave: el aumento de recursos para las universidades nacionales y la declaración de emergencia presupuestaria para el Hospital Garrahan. Ambos proyectos generan fuerte respaldo social y político en distintos sectores legislativos.
Sin embargo, otras iniciativas requieren mayorías especiales, como los dos tercios necesarios para avanzar sobre los DNU que afectan organismos culturales y administrativos como el Instituto Nacional del Teatro, la Comisión Nacional de Monumentos y Vialidad Nacional. Ese número es difícil de alcanzar sin sumar bloques alineados con el Gobierno.
En el mismo paquete, los legisladores opositores pretenden destrabar la creación de la comisión investigadora del llamado “criptogate”, cuya resolución está estancada en las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento.
Por último, se buscará avanzar con el rechazo al veto presidencial de la ley que otorgaba $200.000 millones en asistencia a los damnificados por las inundaciones en Bahía Blanca. Este veto ya fue desestimado por el Senado y podría tener el mismo destino en Diputados si la oposición logra sostener el número de bancas en el recinto.
La sesión especial del miércoles promete ser un nuevo capítulo de tensión entre el Congreso y la Casa Rosada, en medio de un clima legislativo marcado por la fragmentación y el pulso electoral.






